- Information
- Imprimir
Los Orígenes del Día Internacional de la Mujer
- Information
- 09 Marzo 2018 139 visitas
El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer en todo el mundo. Mucha gente no sabe el origen obrero de este día.
La Segunda Internacional era una organización internacional de movimientos socialistas. Antes de la Primera Guerra Mundial, este movimiento tenía elementos progresistas. En 1910 la Conferencia de Mujeres de la Segunda Internacional estableció el Dia Internacional de la Mujer. Clara Zetkin, fue una líder comunista alemana, y fue quien propuso la siguiente resolución en la conferencia.
De Acuerdo con la organizacion politica y sindicatos del proletariado, con conciencia de clase, de sus respectivos paises, las mujeres Socialistas de todos los paises decretamos cada año un Día Internacional de la Mujer, cuyo propósito mas importante sera ayudar a conseguir el voto a la mujer. Esta demanda deberá ser manejada en conjunto con toda lo relacionado a la mujer de acuerdo a los conceptos Socialistas. La naturaleza del Día de la Mujer deberá ser internacional y ser preparado cuidadosamente.
Se escogió la fecha del 8 de marzo porque fue en esta fecha que hubo una manifestación masiva de mujeres socialistas trabajadoras de la costura en Nueva York. La manifestación demandaba el voto y la organización masiva de las mujeres en la costura.
En 1914 en Rusia, Aleksandra Kollontai, Nadezhda Krupskaya, y otras mujeres bolcheviques publicaban Rabotnitsa, un diario bolchevique para la mujer trabajadora. La primera edición fue publicada el 8 de de marzo del siguiente año. El 8 de marzo, 1917, una audaz huelga de mujeres de la costura fue apoyada por manifestaciones masivas con el propósito de derrocar al Zar.
Despues de la Revolución Bolchevique, se estableció oficialmente la celebración del Día Internacional de la Mujer en la Unión Soviética.
El Día Internacional de la Mujer se convirtió en un símbolo de resistencia contra la opresión de todas las mujeres del mundo. El 8 de Marzo, 1923, el sindicato, liderado por comunistas, Trade Union Educational League (TUEL) comenzó una campaña dentro del sindicato de mujeres costureras: International Ladies Garment Workers Union (ILGWU, hoy se llama UNITE) y otros sindicatos para reconstruir la militancia y luchar por sindicatos controlados por sus miembros.
El 8 de marzo, 1927, en Uzbequistan, una República de la Unión Soviética, el Partido Comunista (bolchevique) comenzó una campaña contra las costumbres religiosas que forzaban a las mujeres a utilizar el velo, o paranjas (burka). Era demasiado caluroso e incomodo, y minimizaba el movimiento de las mujeres. La burka simbolizaba los aspectos mas opresivos de la opresión de las mujeres. Tenía que desaparecer.
Finalmente, hecho el trabajo politico, era momento de la accion. Hubo una quema masiva de paranjas mientras se cantaba la Internacional, el himno comunista.
Ese día…decenas de miles de mujeres, todas envueltas en paranjas salieron como una avalancha amenazadora por todas las angostas calles, plazas y tiendas de las ciudades de Asia Central…la gran multitud, algunos hombres y niños incluidos, se reunieron alrededor del monumento a Lenin, ataviado de banderas rojas y alfombras nativas, las mujeres esperaban, sin aliento, lo que estaba por venir…Todas las bandas comenzaron a tocar la Internacional…Y comenzó el proceso…Todas la paranjas volaron por el aire, al principio con timidez, pero después con una rapidez desenfrenada, los símbolos esclavistas de la mujer fueron acumulándose rápidamente fueron rociadas de parafina, y las nubes negras de humo se alzaron incinerando miles de años de viejas costrumbres que se habían vuelto intolerables. (Hewlett Johnson, The Socialist Sixth of the World)
Aunque, nosotros en el PLP, comprendemos que ganar el derecho al voto para cualquier trabajadora solo ayuda a mantener a los capitalistas en el poder, mostrándolos como si fueran mas “democráticos”, también conocemos el lado revolucionario de la historia del Día Internacional de la mujer. Luchamos contra el sexismo porque es la super expolotacion de las mujeres, y porque nos divide como clase. Es importante atacar cualquier práctica sexista y celebrar el papel vital que las lideres comunistas han jugado, así lo hacemos en nuestro Partido. Usamos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, para mostrar la relación interna entre el capitalismo y el sexismo.
- Information
- Imprimir
Lerone Bennett, Jr., 1928-2018 Una vida desmintiendo mitos racistas
- Information
- 09 Marzo 2018 134 visitas
Cuando la verdad era intencionalmente evadida y disimulada, Lerone Bennett, Jr. Fue uno de los primeros académicos en investigar la historia negra y mostrar las raíces del racismo. En su punto de referencia The Shaping of Black America, escribió:
Al principio, como hemos visto, no había un problema de razas en América. El problema sobre la raza en América fue una invención intencional del hombre, quien sistemáticamente separaba a negros y blancos para lucrar…En ese entonces, antes de Jim Crow y de la invención del hombre negro o blanco, o de las palabras y conceptos que los describían. La población colonial consistía en general de una gran masa de hombres blancos y negros, quienes tenían la misma categoría económica y eran tratados con el mismo desdén por los lores de las plantaciones y las legislaturas. Curiosamente no les importaba su color estas personas trabajaban y descansaban juntas. Esencialmente tenían los mismos intereses, las mismas aspiraciones, y las mismas quejas. Conspiraban juntos y luchaban contra un enemigo común, el gran aparato de plantación y un sistema social que legalizaba el terror contra ellos.
En “The Road Not Taken” un capítulo importante de este libro, Bennett demuestra que la raza y el racismo fueron creados por una vulnerable y pequeña elite de la clase dominante que se enfrentaba a la posibilidad de una rebelión multirracial de la clase trabajadora. Habla sobre un siglo de uso intencional del poder estatal, legal y violento para definir y separar negros de blancos.
En “Black Power in the Old South”, desde su primer trabajo, Before the Mayflower, Bennett presenta un retrato de la Era de la Reconstrucción después de la Guerra Civil, cuando el uso temporal del poder federal suprimió el racismo llevo a un pequeño repunte de las reuniones multirraciales y poder político que ya no se ve en el sur de Estados Unidos.
Thomas Jefferson, Abuelo Esclavizador
Cuando toda la institución histórica aun acata las negaciones racistas de Jefferson y sus descendientes blancos, Bennett confiaba firmemente en la historia de los descendientes negros de Thomas Jefferson y Sally Hemings, la esclava que violo repetidamente desde que era una adolescente. (Durante toda su vida, Jefferson fue dueño de mas de 600 personas negras). En su artículo de 1954, “Los Nietos Negros de Thomas Jefferson”, Bennett señala la malvada hipocresía del autor de la Declaración de Independencia, que decía que “todos los hombres fueron creados iguales”. Como lo documento Bennett, la negación de sus hijos negros, Jefferson se mostró cruel y trágicamente ni igualitario. (Es as Jefferson esclavizo a sus hijos negros hasta que fueron adultos.
El autor También mostro las desigualdades que cuatro generaciones de democracia racista americana crearon entre los descendientes bancos y negros de Jefferson. El que Jefferson tuviera seis hijos con Hemings solamente fue abiertamente aceptado por los historiadores después que surgió la evidencia del ADN, en 1998. Bennett en realidad estaba adelantado más de cuarenta años.
Abraham Lincoln, Limpiador Étnico
Forced into Glory, , Abraham Lincoln’s White Dream, de Bennett aun es reprobado por el establecimiento histórico actual. En este libro publicado en el 2000, Bennett cita directamente de documentos de Lincoln y sus contemporáneos hasta el presente, de que fue un racista toda su vida. Presenta s los políticos en 1848, cuando Lincoln se comprometió con la campaña en contra de que los negros votaran además de crear un programa para deportar a todos los residentes negros de Illinois. La campaña que llevo a Lincoln a la presidencia no fue en contra de la esclavitud, fue su “White Dream” campaña anti-negro, como dice Bennett, para sacar a todos los negros de EE.UU. después de la Guerra Civil.
Por desenmascarar el racismo de Lincoln, probablemente le cueste a Bennett la aceptación dentro de la corte de historiadores de la clase dominante. Pero bajo el comunismo, en un futuro mas antirracista, mas objetivo, su trabajo será reivindicado. El trabajo de Bennett será parte de la fundación de un nuevo entendimiento del pasado estadounidense.
Cuando los académicos convencionales ignoran lo que Bennett dice sobre iconos como Jefferson y Lincoln, o sobre su análisis de las raíces de la esclavitud estadounidense nos recuerdan también las mentiras y omisiones en las crónicas capitalistas del pasado comunista. Las instituciones dominantes no pueden decir la verdad sobre la historia del racismo, ya que es necesario para el sistema de ganancias, y sus desigualdades brutales. Tampoco pueden decir la verdad sobre el comunismo, pues es una amenaza a su gobierno clasista.
Un legado intelectual debe ser examinado en su contexto histórico. Lerone Bennett, Jr. fue formado por tiempos de insurgencia política masiva multirracial. Veía más claramente que los demás, lo que se necesitaba para mover a esos movimientos hacia la victoria. Aunque Bennett no fue comunista, la claridad e integridad de su trabajo ha inspirado a muchos antirracistas y comunistas en desafiar las falsedades de la dictadura capitalista. Enriqueció nuestra lucha y ayudo a abrir el camino para la nueva generación de trabajadores intelectuales para crear una sociedad comunista. El Partido Laboral Progresista garantizara que los futuros revolucionarios aprendan las importantes lecciones que Bennett nos enseñó.
- Information
- Imprimir
La Unión Soviética aplasto el fascismo. Mentiras capitalistas sobre la Segunda Guerra Mundial
- Information
- 09 Marzo 2018 132 visitas
Esto es parte de una extensa serie de artículos sobre la Revolución Bolchevique, sus triunfos y sus derrotas, del movimiento comunista mundial del siglo XX. Sus comentarios y críticas son bien recibidos.
La clase trabajadora internacional, dirigida por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (USSR), derrotó el fascismo en la II Guerra Mundial, un gran logro. Los gobernantes capitalistas mienten acerca la II Guerra Mundial, escondiendo el papel clave de los trabajadores y el liderato comunista en esa victoria. ¡Nosotros rechazamos esas mentiras!
Mentira Numero 1: Los capitalistas Británicos, Franceses y Estados Unidos (”Aliados”) siempre se Opusieron a Hitler
Actualmente, lo apoyaron y ayudaron a Hitler hasta el último momento.
Comenzando con el gobierno de Hitler en 1933, los líderes de Los Estados Unidos y Britania ignoraron los asesinos Nazis de los judíos.
Britania, Francia y los Estados Unidos apaciguaron a Hitler, esperando que él atacara a la Unión Soviética. Dejaron que Hitler se re-armara. Le dieron Checoslovaquia en 1938. Condujeron dinero del extranjero a Alemania en la Bolsa de Londres. Justo antes de la guerra en septiembre 1939, Alemania compró doble de su requisito mensual de caucho de la Bolsa del Caucho de Londres.
Hasta después de que comenzara la guerra, Alemania consiguió petróleo a través de Italia y el algodón americano a través de la Suiza.
De 1935-1939, Francia y Britania rechazaron cinco propuestas Sovieticas para aliarse contra Hitler. Por fin, los soviéticos hicieron un pacto con los Nazis, esperando de ganar tiempo en preparación de un ataque Nazi.
En testimonio posguerra, el General Nazi Jodl dijo, “el ejército alemán… (ganó) la campaña Polaca [septiembre, 1939] porque 110 divisiones francesas y británicos enfrentando a 29 divisiones alemanes…hicieron nada.” El mando superior francés pro-nazi se rindió. Cuando los alemanes se acercaron a Paris, 20 divisiones francesas permanecieron en Siria, solamente para amenazar a Asia Central Soviética. Soldados franceses tratando de enterrar sus armas para la resistencia fueron ordenados a que los entregaran a los nazis.
Los gobernantes británicos, franceses y americanos apoyaron al fascismo. Durante la Guerra Civil Española (1936-39), Británia, Francia y los Estados Unidos ayudaron al fascista General Franco en bloqueando suministros para el gobierno español anti-fascista; Franco recibió petróleo de Texaco, 12,000 automóviles de Ford y GM, y apoyo militar de Alemania e Italia. Mientras los capitalistas daban España a los fascistas, la clase trabajadora reclutó voluntarios a las Brigadas Internacionales para luchar contra Franco. Comunistas e izquierdistas de 53 países se unieron a estas brigadas. Muchos murieron para la causa.
Después de que guerra fuera declarada, los Estados Unidos/Británia prestaron dinero a España e Italia - aliados de Hitler.
Si los nazis solamente hubieran aterrorizado a los trabajadores y atacaban a la USSR, los capitalistas Británicos-Franceses-Estados Unidos los hubieran dejado solos. Estos capitalistas, antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, apoyaron a docenas de fascistas y asesinos de masas, de Chile a Indonesia. Pero Hitler tomó Polonia, Holanda, Bélgica y Francia. Entonces los Aliados capitalistas tuvieron que pelear contra Hitler – pero no porque estaban opuestos al fascismo. Británia lucho por su imperio colonial. Los Estados Unidos pelearon por control del pacifico y para ser sé el más grande poder capitalista.
Mentira Número 2: Los Estados
Unidos y Británia derrotaron a Hitler, con una ayuda mínima de la USSR
Actualmente, fue el Ejército Rojo Soviético y los partidarios dirigidos por los comunistas de Francia, Italia, Grecia, Yugoslavia, China, Corea, Vietnam y las Filipinas quienes derrotaron el Eje Fascista Alemán-Italiano-Japonés.
Hitler atacó a la USSR el 22 de junio, 1941 con 270 divisiones—3,600,000 soldados. (Hitler tomó a Francia con solamente 50 divisiones.) Los nazis invadieron una tercera parte de tierra soviética. Pero el Ejército Rojo luchó heroicamente hasta la victoria.
En 1941, los nazis rodearon Leningrado. Hitler ordenó a que destruyeran completamente el lugar de nacimiento del Bolchevismo. La población de Leningrado sufrió de extremo hambre bajo estado sitiado de 900 días, pero bajo el liderato comunista, nunca se rindieron.
Ya para octubre 1941, los nazis avanzaron a Moscú; pudieron ver el Kremlin. Cuando el liderato soviético decidió quedarse en la ciudad, la población entera se levantó en defensa. La población civil se unió a militares de defensa. Mujeres, hombres, jóvenes y grandes de edad, excavaron acequias anti-tanques en clima helado. Después de agotar a los fascistas, los soviéticos contra atacaron, empujando para atrás al enemigo 100 miles – el primer derrota para los nazis.
En Stalingrado, superados en número y menos armados, los soviéticos lucharon de casa a casa. Los trabajadores defendieron su sociedad comunista, voluntariamente quedándose en sus fábricas construyendo tanques mientras caían las bombas. Si alguna vez se quiso un ejemplo del espíritu comunista, éste es Stalingrado. ¡La valentía de los defensores, la determinación y la camaradería representa lo mejor de la humanidad! Stalingrado también demuestra la planificación y estratégica brillante del alto mando soviético encabezado por Stalin. Los soviéticos rodearon y destruyeron a tres ejércitos fascistas, causando la muerte de 1.5 millones de nazis.
La guerra persiguió por otros tres años hasta que el Ejército Rojo tomó Berlín el 5 de mayo, 1945. (Vea Rusia en Guerra por Alexander Werth y Memorias de Marshal Zhukov.)
En noviembre 1942, de 256 divisiones alemanes, 172 lucharon contra el Ejército Rojo. Mientras, los británicos confrontaban solamente a cuatro divisiones alemanes en el Norte de Africa. En el desembarco de Normandía, los aliados se enfrentaron solamente con unas pocas divisiones porque 100 divisiones nazis fueron trasladadas a Bielorrusia y Ucrania donde el Ejército Rojo estaba ganando.
De 1941-1944, mientras el Ejército Rojo mataba a los fascistas, los Estados Unidos/Británia esperaron hasta que los nazis debilitaron al USSR. Retrasaron la Segunda Ronda hasta 1944 cuando los nazis estaban en completo retroceso del Ejército Rojo. Sin una segunda ronda, los soviéticos podrían haber liberado a toda Europa. El objetivo real de la Segunda Ronda fue para parrar el comunismo en Europa del oeste.
Los nazis concentraron sus fuerzas principales contra la USSR, sabiendo que serían tratados mejor por los Estados Unidos que por los soviéticos. Tuvieron la razón. Con excepción de unos pocos superiores nazis, todos los oficiales nazis, los matones fascistas, fueron resguardados dentro la burocracia alemán bajo el control estadounidense y británico. Y los capitalistas alemanes Krupp, Siemens, DeutscheBank, quienes aprovecharon en la construcción de armamentos y vendiendo cámaras de gas para los campos de concentración, quedaron intactos durante y después de la guerra, y los Estados Unidos rápidamente abrieron sus mercados a ellos.
Aparte del Ejército Rojo, la otra fuerza que destruyó a los fascistas fueron los partidarios. Los partidarios comunistas italianos liberaron Milán, Turín, Padua, Bolonia y Génova antes de que los Estados Unidos y Britania llegaran. El 27 de abril 1945, capturaron a Mussolini y a 18 fascistas superiores, y los ejecutaron. Los partidarios soviéticos detrás las líneas alemanes destruyeron a un millón de tropas fascistas, más de los que fueron matados por todas las fuerzas EE.UU y británicos.
Los partidarios comunistas liberaron Grecia, Albania y Yugoslavia. En Italia del norte, 23 divisiones alemanes y cuatro divisiones italianos estaban peleando contra los partidarios; en Yugoslavia, los partidarios enfrentaban a 24 divisiones alemanes, 9 búlgaro y 3 húngaros; los partidarios griegos opusieron a 10 divisiones. Los comunistas y otros organizaron huelgas y sabotaje en Italia, Francia y hasta en Alemania.
Mentira n. ° 3: Churchill fue un gran líder de guerra
Churchill era anticomunista, racista y un ferviente guerrero de clase para los imperialistas británicos. En 1910, como Ministro del Interior, envió tropas contra mineros en huelga y trabajadores del transporte. También aconsejó la esterilización obligatoria de los “mentalmente perturbados” para “mejorar el acervo racial británico”.
Durante la Guerra Civil en Rusia (1918-21) organizó la intervención británica contra el nuevo estado obrero en un vano intento de aplastarlo. Abogó por el uso de gas venenoso en Irak contra los árabes rebeldes, y organizó los Black and Tans, quienes aterrorizaron a los católicos en Irlanda.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Churchill retrasó la apertura del Segundo Frente en el Oeste contra los nazis. Envió tropas británicas a Grecia para instalar un rey fascista, después de que éste país fuese liberado de los nazis por partidarios dirigidos por los comunistas. Churchill sirvió bien a la clase gobernante británica, pero las masas en Asia y África acabaron con el dominio colonial británico poco después de la guerra.
Mentira n. ° 4: Japón fue derrotado por EE. UU.
El Ejército Rojo chino destruyó más de 1,7 millones de tropas fascistas y sus títeres. Esto fue mucho más que la cantidad de soldados japoneses destruidos por los ejércitos británicos, de los EE. UU. y del Kuomintang (los nacionalistas chinos) combinados. Las dos principales campañas de guerra contra los EE. UU. involucraron a menos de una quinta parte de las fuerzas japonesas que luchaban contra los comunistas en China.
Mentira n. ° 5: se necesitaron bombas atómicas para poner fin a la guerra japonesa rápidamente
Stalin, Roosevelt y Churchill habían acordado que el Ejército Rojo soviético, después de derrotar a los nazis, atacaría a las fuerzas japonesas en China, supuestamente para evitar las altas bajas que resultarían de una invasión de Japón. Pero EE. UU. ya había probado la bomba atómica y la había arrojado el 6 de agosto, dos días antes del ataque soviético previsto. EE. UU. pudo reclamar el reconocimiento de la rendición japonesa y obtener el control total de Japón después de la guerra.
Las bombas atómicas se utilizaron para advertir a la Unión Soviética y a los trabajadores del mundo que luchaban por la revolución de que un poder capitalista poseía una súper arma y la usaría para mantener el dominio. Hasta los eruditos capitalistas ahora admiten que EE. UU. mintió sobre la Bomba salvando entre 500.000 y 700.000 vidas estadounidenses que según Truman se habrían perdido en una invasión a gran escala (el gobierno japonés había enviado propuestas de rendición durante meses).
Mentira No. 6: Hitler fue la causa de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto
La causa fundamental de la guerra es la necesidad continua de la clase dominante de amasar capital y explotar a los trabajadores y los recursos naturales. Las clases capitalistas europeas lucharon guerras coloniales por el control del trabajo y los recursos. Los EE. UU. invadio Panamá para asegurar el Canal y lanzaron la Guerra del Golfo para controlar el petróleo del Medio Oriente.
El holocausto suele atribuirse a la “mentalidad nazi”. La mentalidad nazi es realmente capitalista en su forma más oprobiosa. El capitalismo se nutre del racismo. Aunque el asesinato de decenas de millones en unos pocos años no tiene precedentes en la historia humana, hay muchos otros ejemplos de asesinatos masivos racistas, incluido el tráfico de esclavos desde África y la matanza de pueblos originarios en las Américas.
Mentira n. ° 7: el partido nazi, no la clase capitalista, hizo fascista a Alemania
La clase capitalista alemana forzó el fascismo en Alemania. Esta clase de banqueros y hombres de negocios financiaron a Hitler. Le dio dinero para organizar a los soldados de asalto que aterrorizaban a la clase trabajadora. Hitler prohibió las huelgas y colocó a los comunistas y activistas sindicales en campos de concentración. Entre 1934 y 1938, mientras los salarios reales cayeron, las ganancias de los capitalistas aumentaron en un 50 por ciento. Los capitalistas alemanes obtuvieron grandes ganancias de la guerra del trabajo esclavo.
Mentira n. ° 8: Las Fuerzas Soviéticas eran antisemitas
Una gran mentira es que las fuerzas soviéticas eran antisemitas. De hecho, una de las primeras órdenes que Stalin le dio al Ejército Rojo fue evacuar a los judíos del este hacia la seguridad de la retaguardia soviética, fuera del alcance del avance del ejército nazi. Cientos de miles de judíos lucharon en el Ejército Rojo y como partidarios en la Unión Soviética y Europa. A fines de 1941, se enviaron agentes especiales desde Moscú para luchar contra cualquier antisemitismo. Por el contrario, en la República Federal de Alemania anticomunista (FRG), donde la sentencia promedio de cárcel por crímenes de guerra fue de diez minutos por cada víctima asesinada, la mayoría de los asesinos nazis retuvieron sus trabajos.
Mentira n. ° 9: la democracia liberal es lo opuesto al fascismo
Cada estado capitalista, liberal o fascista, es una dictadura sobre la clase trabajadora para crear y mantener las condiciones para la explotación de los trabajadores. Cualquier trabajador en huelga fácilmente obtiene experiencia de primera mano de esta realidad. Cuando la economía está creciendo y la oposición de los trabajadores no es militante, el estado capitalista puede permitir algo de libertad de expresión. Pero cuando suceden las crisis, el Estado capitalista revela su verdadera naturaleza. El fascismo es la forma lógica del poder estatal capitalista.
A medida que la Gran Depresión de la década de 1930 se apoderó del mundo, el fascismo se extendió por todo el mundo. La Unión Soviética, luego dirigida por los comunistas y una fuente de inspiración para los trabajadores del mundo, era su principal objetivo. El comunismo, no la democracia liberal, es lo opuesto del fascismo.
Mentira n. ° 10: los judíos permitieron que los nazis los masacraran
El asesinato de millones de judíos, gitanos y otros que fueron considerados “untermenschen” (en alemán, “subhumanos”) por los nazis es uno de los actos más bárbaros en la historia moderna. A pesar de que aceptan la existencia del holocausto, los medios de los patrones han difundido una serie de mentiras.
Películas como “La lista de Schindler” implican que los judíos fueron como corderos al matadero. En realidad, hubo una resistencia generalizada a los nazis en los guetos y los campamentos. A principios de 1943, 50.000 judíos en el Gueto de Varsovia, organizados por el Partido Comunista y otros grupos antinazis, lucharon durante semanas contra una división de las SS.
Los incendios de la revuelta ardieron incluso dentro de las fábricas de muerte nazis. Los presos de Auschwitz volaron un crematorio con la ayuda de la dinamita de contrabando. En Sobibor, una audaz revuelta organizada con el liderazgo de un oficial del Ejército Rojo mató a 50 guardias de las SS con 300 prisioneros escapando a la libertad. Los comunistas en los guetos lucharon contra los “líderes” vendidos que sirvieron a los nazis llevando a cabo sus órdenes y diciéndole a la gente que no se defendieran.
¿Por qué la cultura capitalista miente sobre estos eventos? Una de sus funciones importantes es difundir la pasividad frente a la opresión. Además, es un hecho que la mayor parte de la lucha judía contra los nazis fue liderada por los comunistas, y era fundamentalmente antirracista. Entonces, los capitalistas racistas y anticomunistas esconden la verdad de la resistencia judía.
Si bien la victoria sobre el fascismo es parte del legado de la clase obrera mundial, no debemos pasar por alto los errores de su liderazgo comunista. En la Unión Soviética, se hicieron concesiones al nacionalismo. Los rangos militares se introdujeron en 1937, en contra del espíritu proletario. Los comunistas desarrollaron coaliciones con capitalistas “antifascistas” (por ejemplo, Gran Bretaña y EE. UU.) bajo la apariencia de luchar contra el fascismo. Estos errores ayudaron a mantener el capitalismo en Europa occidental y restablecieron el capitalismo por completo después de la muerte de Stalin.
Hoy, con las crisis cada vez más profundas y la rivalidad imperialista, las nubes fascistas se están reuniendo rápidamente. Es esencial para el PLP liderar a la clase obrera en otra lucha contra el capitalismo y sus monstruos del fascismo y la guerra. La lucha es más difícil porque ahora no hay un centro de poder de la clase trabajadora como lo era entonces la URSS. Pero si aprendemos de la historia, no iremos a mitad de camino; lucharemos por el comunismo y la verdadera emancipación de la clase trabajadora.
- Information
- Imprimir
Aniversario n. 170 Lecciones del Manifiesto Comunista
- Information
- 22 Febrero 2018 154 visitas
A fines de 1847, una sociedad secreta de propaganda europea, la Liga Comunista, solicitó a Karl Marx y Frederick Engels que escribieran una declaración de propósito de la organización. En febrero de 1848, apareció el documento. Fue llamado el Manifiesto Comunista.
“Este trabajo describe la nueva concepción del mundo, el materialismo consistente, que también abarca el campo de la vida social, la dialéctica, como la doctrina más completa y profunda del desarrollo, la teoría de la lucha de clases y del papel revolucionario histórico mundial del proletariado -el creador de una nueva sociedad comunista “.
- V.I. Lenin, Karl Marx (1913)
Con el tiempo, el Manifiesto se convirtió en el documento más venerado entre los revolucionarios en todas partes. Después de 170 años, nosotros en el Partido Laboral Progresista todavía tomamos estas palabras en serio:
“Los comunistas desdeñan ocultar sus puntos de vista y objetivos. Ellos declaran abiertamente que sus fines solo pueden alcanzarse mediante el derrocamiento forzoso de todas las condiciones sociales existentes. Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder excepto sus cadenas.”
Las clases dominantes entendieron la importancia de las ideas marxistas. Todavía estamos comprendiendo su importancia histórica.
En 1895, Lenin escribió:
“Los servicios prestados por Marx y Engels a la clase trabajadora pueden expresarse en pocas palabras: enseñaron a la clase trabajadora a conocerse a sí misma y ser consciente de sí misma, y sustituyeron la ciencia por los sueños”.
- V. L Lenin, Frederick Engels (1895)
Todos aquellos que deseen desarrollarse como revolucionarios deberían entender el Manifiesto Comunista y observar las similitudes y diferencias entre los primeros comunistas y el PLP. Sus puntos principales son estos:
(l) Los comunistas deben “publicar abiertamente sus puntos de vista (y) sus objetivos” al mundo. Marx y Engels creían, al igual que nosotros, que ser audaz y explícito sobre las ideas comunistas es la única forma de construir un movimiento para el comunismo.
(2) “La historia de todas las sociedades hasta ahora existentes es la historia de las luchas de clases”. Ha sido la lucha entre los opresores y los oprimidos la que finalmente conduce a la destrucción de los opresores y al progreso de la historia.
(3) Sin embargo, el capitalismo tiene una singularidad que no se ha encontrado antes: “Nuestra época, la época de la burguesía, posee, sin embargo, esta característica distintiva: ha simplificado los antagonismos de clase. La sociedad en su conjunto se divide cada vez más en dos grandes campos hostiles, en dos grandes clases enfrentadas directamente: la burguesía y el proletariado “.
(4) El capitalismo tiene otra característica distintiva: “Despiadadamente ha desgarrado los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus ‘superiores naturales’, y no ha dejado ningún otro nexo entre el hombre y el hombre que el egoísmo ... para la explotación, velado por ilusiones religiosas y políticas, ha sustituido a la explotación desnuda, desvergonzada, directa y brutal “.
(5) Pero con esta forma más explícita de explotación se plantaron las “semillas de la destrucción” de la burguesía: la clase trabajadora: “En la medida en que se desarrolla la burguesía, es decir, el capital, en la misma proporción está el proletariado, la clase trabajadora moderna, desarrollada: una clase de trabajadores, que viven solo mientras encuentran trabajo, y que trabajan solo mientras su trabajo aumente el capital “.
(6) Finalmente, el objetivo de los comunistas -el tema que separa a los revolucionarios de los pretendientes- es “el derrocamiento de la supremacía burguesa, la conquista del poder político por parte del proletariado”, la dictadura de la clase trabajadora.
Como era solo el arma inicial para un movimiento en su infancia, el Manifiesto tenía algunas omisiones importantes. Marx y Engels conocían más o menos el tipo de mundo que querían---un mundo dirigido por trabajadores---pero no tenían la menor idea de cómo lograrlo. Este conocimiento llegaría más tarde, ayudado por los valientes trabajadores de París en 1871 que usaron la violencia masiva para establecer la Comuna de París.
Marx y Engels fueron muy vagos sobre el papel de la ideología o la influencia de las ideas burguesas en la clase trabajadora. Desde entonces, hemos aprendido que el papel de los comunistas es demoler las ideas de los patrones entre los trabajadores y los estudiantes y desarrollar ideas comunistas para crear el ejército revolucionario que destruirá el capitalismo. Para hacer eso, necesitamos un partido unido en todo el mundo. Únase al PLP y convierta las palabras del Manifiesto Comunista en realidad.
- Information
- Imprimir
Combatir la reforma racista de inmigración Los Obreros no tienen fronteras
- Information
- 09 Febrero 2018 133 visitas
En su discurso racista y divisivo del Estado de la Unión¸ el presidente Donald Trump hizo lo mejor que pudo para culpar a los inmigrantes por la intensificación del capitalismo EE.UU. en medio de la agudización de la rivalidad inter-imperialista. Para convencer a la clase trabajadora de los EE.UU. de ir a guerra sobre el petróleo del Medio Oriente y otros intereses de la clase gobernante, los patrones necesitan aumentar el racismo contra los trabajadores en otros países. Así como Hitler culpo a los judíos de la depresión en Alemania en los 1930’s, Trump está tratando de culpar el crimen violento y la perdida de trabajos a los inmigrantes huyendo de los regímenes de terror apoyado por los EE.UU. y la inestabilidad económica del capitalismo.
Pero los trabajadores no pueden ser engañados. La clase trabajadora internacional no tiene fronteras. Los “inmigrantes” simplemente son trabajadores súper explotados quienes están forzados a moverse más allá de las arbitrariamente líneas fronterizas patronales por los fracasos del sistema de ganancias. De frente a estos ataques de Trump y los patrones que él sirve, tenemos que construir un partido comunista revolucionario para derrumbar todas las paredes y muros fronterizos que sirven a los capitalistas. Tenemos que crear un mundo nuevo que honra la labor de los trabajadores y atiende a las necesidades de los trabajadores.
Dos marcas del fascismo
El capitalismo EE.UU. esta en declive en comparación a China y Rusia. En un esfuerzo desesperado para detener su posición superior, los patrones EE.UU. se han sumergido en guerras de Siria a Afganistán a Yemen, todo esto en preparación por el más amplio conflicto global por llegar. Pero los gobernantes EE.UU. también se están enfrentando con significantes divisiones en sus propios campamentos. La sección de la clase gobernante orientado domésticamente esta menos invertido en una guerra prospectiva por el petróleo del Medio Oriente. Está promoviendo una más pequeña, menos costoso, un predominantemente militar blanco entrenados como asesinos racistas.
Pero el ala dominante del capital financiero entiende que se necesita un ejército “multicultural” para la Tercera Guerra Mundial por venir. Estos patrones ven a los inmigrantes como inestimable carne de canon, y están dispuestos a ofrecer la ciudadanía EE.UU. como incentivo para reclutar a inmigrantes a su máquina de matanza. Como noto el presidente anterior Barack Obama, los inmigrantes jóvenes conocidos como Sonadores “comienzan nuevos negocios, trabajan en nuestros laboratorios, sirven en nuestro militar, y contribuyen de otro tipo al país que amamos” (cnn.com, 9/5/17).
El resultado de este debate significa más fascismo, ya sea de una cara abiertamente racista o una apariencia liberal. El discurso de Trump-ofreciendo un “camino “a la ciudadanía para 1.8 millones de “Sonadores” mientras excluyendo a miembros de la familia, acelerando las deportaciones, construyendo una pared, y demonizando a otros inmigrantes como criminales – quizás hubiera sido un torpe intento a un consenso entre los campamentos patronales en conflicto. La incoherencia de sus planes de inmigración, que parece cambiar día a día, es un síntoma de la volatilidad y una vista a corto plazo del racista Trump. Pero también refleja una contradicción esencial para la clase capitalista. Por un lado, todos los patrones necesitan usar el racismo anti-inmigrante para dividir a los trabajadores, bajar los salarios y evitar la amenaza mortal de una clase trabajadora unida. Por el otro lado, todos los patrones necesitan a los inmigrantes como una fuente de mano de obra barata. Como escolar de inmigración Mae Ngai noto en el New York Times (1/29):
La migración es propulsada por los incontenibles deseos humanos para la reunificación familiar, el mejoramiento económico y seguridad física…El realidad, la migración indocumentada no es una desviación de la inmigración “normal.” Esto es el inevitable resultado de cualquier póliza general de la restricción de inmigración. La restricción crea dos corrientes de inmigración, legal e ilegal. Esto es una presunción del poder soberano en pensar que solamente puede tener inmigración legal.
Reforma migratoria: Solamente otro ataque contra los trabajadores
Bajo Trump, el ataque contra los trabajadores inmigrantes ha cambiado e intensificado. Los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) se están poniendo más agresivos – deteniendo y deportando cualquier inmigrante indocumentado que encuentren, no solamente los que están convictos de haber cometido crímenes, como bajo Obama. Trump ha parado el programa de DACA (Acta del Sueno –Ley Dream), siendo sujeto a deportación a 800,000 personas indocumentadas que entraron a los Estados Unidos de niños. Él ha hecho lo mismo a cientos de miles de inmigrantes de países que sostuvieron desastres naturales (incluyendo a Haiti y El Salvador) en terminando sus Estatus de Protección Temporal (TPS). Trump también quiere terminar el programa de lotería de visas, que concede cartas verdes a 50,000 inmigrantes cada ano de países con bajos números de inmigración, y parar a inmigrantes de legalmente trayendo a familiares aparte de esposos/as y niños dependientes. El plan de Trump para la inmigración basada en los méritos de países como Noruega es un paso transparente para intensificar el racismo anti-inmigrante por trazar una línea entre “buenos” inmigrantes , o sea, gente blanca que habla el inglés con títulos universitarios, y todos los demás. El propone dividir a la clase trabajadora mientras animando a la base supremacía blanca quien lo eligió en 2016.
No se puede confiar en los Demócratas
La historia demuestra que la clase trabajadora no puede confiar en el partido demócrata para defender y proteger a los trabajadores inmigrantes. En los 1990’s, bajo demócrata Bill Clinton, la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos inicio operaciones llamados “Gatekeeper” y “Hold the Line”, en que concentro agentes y la tecnología para hacer un “despliegue de fuerza” para los potenciales que piensan cruzar la frontera ilegalmente (cbp.gov) y supervisó el “primer paso mayor federal hacia la construcción de un muro fronterizo” en Tejas, Arizona, y California (cndls.georgeown.edu). La administración de Clinton deportó un record de 12.3 millones de inmigrantes y presionó para leyes que estableció “nuevos procedimientos de deportación, multas por los crímenes de entrada ilegal y reingreso, mandatos para la detención de no ciudadanos que pueden ser deportados, y una estructura para arreglos cooperativos sobre la aplicación de inmigración entre el gobierno federal y agencias estatales y policía local” (Migration Policy Institute, 1/26/17).
Más recientemente, Obama deporto a más de 2 millones de personas y criminalizo a más inmigrantes que cualquier otro presidente. Mientras las apelaciones groseras de Trump a la supremacía blanca son más abiertamente viles, y ha presionado para prohibir a los inmigrantes de países principalmente musulmanes, su posición racista acerca la inmigración esencialmente no es diferente de su predecesores, demócratas o republicanos (New York Times, 1/29). De hecho, Trump deporto a menos personas el 2017 que Obama en 2016 (politifact).
Luchar contra el racismo anti-inmigrante
Como comunistas, damos la bienvenida a los inmigrantes como compañeros de trabajo quienes han sido los más militantes luchadores contra la brutalidad y explotación capitalista. Miles de grupos ahora están luchando contra las deportaciones de Trump. Los maestros en sindicales han formado comités contra las deportaciones. Abogados de Nueva York han demostrado para expulsar a agentes ICE del sistema judicial. Los movimientos de “Santuario” están protegiendo a los inmigrantes y publicando sus historias. En Norwalk, Connecticut, Nury Chavarría, una madre afrontada con deportación a Guatemala después de 24 años en los Estados Unidos, ganó más tiempo después de que varios cientos de trabajadores demostraron en su nombre. Un estudiante indocumentado de Boston, encarcelado en una cárcel de ICE, fue concedido fianza después de que un movimiento “go-fund-me” de estudiantes de su escuela recaudaron el dinero para la fianza. Todos los días, voluntarios dejan comida y agua en el Desierto Sonora para salvar a los migrantes de muerte por deshidratación y golpe de calor.
Respuesta comunista
El Partido Laboral Progresista llama a todos los trabajadores a que defiendan a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes contra la deportación, y para luchar contra las mentiras racistas de Trump. ¡Derrotemos las deportaciones racistas! Entrenémonos y a nuestra clase para luchar por un mundo donde jamás haiga “deportados.”